Nutrición y malas razones


Platos abundantes, pan, tortillas, refrescos o aguas dulces, televisión, tablets y celulares están en tu mesa por “tradición”

Ponle pausa a tu ritmo de vida. Se que tienes mil cosas que hacer y el tiempo no alcanza, pero detente sólo unos segundos para reflexionar cómo estás alimentando a tu familia. Se que trabajas, que tienes pendientes en el hogar y cumples con el triple rol de mujer, mamá, esposa (novia, amiga o …) y a veces te ves obligada a optar por la comida rápida, de lata o la congelada.

Quizá no trabajas en una empresa formal, pero la demanda en el hogar es mucha y agotadora. Siempre sale ropa, platos sucios, el súper, tus pendientes, tus cursos y no tienes asistencia doméstica, y en casa se come lo que hay.

Puede ser que tengas la posibilidad de que alguien te ayude en el hogar y se encargue de la comida, ¿pero en verdad supervisas y te involucras con los menús?, ¿los decides tú?

Si comes en la calle con tu familia, ¿estás consciente de las porciones y nutrientes de esos platos tan sofisticados o sencillos?

¿O ya te instalaste en la moda y comes todo lo que dice “orgánico”, “detox”, “vegano”, libre de gluten, sin lácteos, etc.,  sin reflexionar en las necesidades de tu organismo y el de tu familia, y sin tomar en cuenta tu estado de salud (azúcar alta, colesterol, triglicéridos, anemias, etc)?

Esta reflexión es importante porque una buena alimentación te mantendrá sana, al igual que a tu familia, disminuirás las carreras al hospital porque alguien de tu familia tuvo una complicación relacionada con su forma de comer o no comer. y además estarás rompiendo con esos hábitos que heredamos y que no necesariamente son los correctos.

Un estudio del Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México señala que más de la mitad de las mamás definen la dieta de su familia con base en la forma en que comían en sus casas, cuando eran niñas o adolescentes o jóvenes.

Las mamás con hijos en edad escolar admitieron, en la encuesta, que el consumo de frutas y verduras es prácticamente nulo entre los chicos y las bebidas azucaradas es excesivo.

Los hallazgos del estudio muestran que no se trata solamente del tipo de alimentos que se consumen, sino de los hábitos que acompañan a los alimentos. En poco más de una tercera parte de los hogares se acostumbra sentarse a la mesa con libros, periódicos o gadgets.

Luego, 60% de las mamás y 68% de los niños reconocen que se deben terminar todo lo que se les sirve de comer, lo que no permite que el niño defina cuando está satisfecho y, por el contrario, enseña a su estómago a sentirse lleno, más no nutrido.

¿Saben cuántas mamás ponen el salero en la mesa? ¡91%!

Tres de cada 10 niños y jóvenes no realizan ejercicio adicional al que hacen en la escuela, y aunque en una cuarta parte de los hogares se limita el tiempo en que se puede ver televisión, en 54% de los hogares se reconoce que los hijos pasan más de dos horas frente a la computadora, iPad o celular . Ya ni les hablo de los videojuegos.

La situación en las escuelas no parece contribuir al consumo de alimentos saludables, pues según el estudio de la UVM, 47% de las madres de familia y 44% de los niños y jóvenes perciben que en la cooperativa de la escuela no se venden cosas saludables, y 67% de las mamás sienten que la escuela no es cuidadosa con lo que se vende afuera de ella.

Dice la Universidad que al cuestionar a madres e hijos sobre las razones que hacen que realizar ejercicio sea importante, 54% de las mamás habla de mantener la salud (vs. 41% de los niños), 12% de los niños habla de mantener o bajar de peso (vs. 5% de las mamás) y tan solo 7% de las mamás considera que el ejercicio es importante para crear un hábito en los niños y jóvenes.

Y esto es muy importante: 49% de las mamás admite que algún miembro de su familia padece diabetes y de  acuerdo con la OMS la diabetes tipo 2, que representa el 90% de los casos mundiales, se debe en gran medida a un peso corporal excesivo, a la inactividad física o a que se dejan espacios muy largos sin ingerir alimentos.

De ahí la importancia de combinar una dieta saludable y de estar al pendiente de qué comes tú y tu familia.

LOS DATOS:

*77% de los niños considera que sí les sirven platos muy abundantes porque es lo correcto

*80% de las mamás consideran que las cantidades de comida que sirven son las correctas

*45% de los niños reconoce que el refresco forma parte de su dieta cotidiana (37% de las mamás lo admite)

*70% admiten que las comidas se acompañan con pan y tortillas

*91% de las mamás pone el salero en la mesa

*53% de los niños ven televisión mientras comen

*49% de las mamás admite que en su familia hay alguien que padece diabetes

Comenta


Fabiola Guarneros

About Fabiola Guarneros

Apasionada del periodismo, soñadora y tiene fe en el ser humano, pues considera que aún es capaz de hacer cosas que lo ennoblezcan. Para ella, las calles son el museo más grande del arte objeto, por eso gusta de caminarlas y fotografiarlas.
Lleva 24 años como periodista, inició en El Universal como reportera de diversas fuentes de información, donde permaneció 14 años. Ha hecho coberturas internacionales para el citado periódico, para Excélsior y Excélsior TV, como las visitas de los papas Juan Pablo II y Francisco a Cuba.
Actualmente es Subdirectora Editorial en Excélsior y tiene una columna los domingos llamada “Mensaje Directo”. Colabora también en la Barra de Opinión de TVAzteca.
Ha sido galardonada con el Premio Nacional Juvenil de Periodismo en 1992 en el género Entrevista; con la Presea Paulo VI, en 1996, que otorga el Episcopado Mexicano por la cobertura religiosa; y el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por su programa de Entre Mujeres La Entrevista, de Excélsior TV, con Jessica Pacheco y Yazmín Jalil.