Riqueza, vanidad y orgullo


Cuando tus 5 minutos de fama te hace atropellar a los demás.

 

Los pecados… De repente parecen cosa del pasado, los asociamos con la moral que, no sé por qué, escondemos, que nos da vergüenza. Le huimos a la palabra pero con las acciones los cometemos constantemente.

Y con esto no quiero decir que vivamos permanentemente en el confesionario o nos demos golpes de pecho, pero la ocasión amerita reflexionar en ellos, porque como sociedad nos estamos destruyendo, nos estamos haciendo indiferentes y poco solidarios.

El Papa Francisco sabe cómo dirigirse a la sociedad de hoy, y en Ecatepec habló del nuevo rostro de esos pecados:

 

Riqueza:

“Adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan sólo para mí o «para los míos». Es tener el «pan» a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta, ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos”

Vanidad:

“Esa búsqueda de prestigio en base a la descalificación continua y constante de los que «no son como uno». La búsqueda exacerbada de esos cinco minutos de fama que no perdona la «fama» de los demás, y «haciendo leña del árbol caído» va dejando paso a la tercera tentación, la peor…”

Poli ecatepec

Orgullo:

“O sea, ponerse en un plano de superioridad del tipo que fuese, sintiendo que no se comparte la «común vida de los mortales», y que reza todos los días: «Gracias te doy Señor porque no me has hecho como ellos»”.

Y la pregunta vale: ¿Hasta dónde somos conscientes de estas tentaciones en nuestra persona, en nosotros mismos?

Y Francisco nos pregunta: “¿Hasta dónde nos hemos habituado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo está la fuente y la fuerza de la vida?

“¿Hasta dónde creemos que el cuidado del otro, nuestra preocupación y ocupación por el pan, el nombre y la dignidad de los demás son fuentes de alegría y esperanza?”

 

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Fabiola Guarneros

About Fabiola Guarneros

Apasionada del periodismo, soñadora y tiene fe en el ser humano, pues considera que aún es capaz de hacer cosas que lo ennoblezcan. Para ella, las calles son el museo más grande del arte objeto, por eso gusta de caminarlas y fotografiarlas.
Lleva 24 años como periodista, inició en El Universal como reportera de diversas fuentes de información, donde permaneció 14 años. Ha hecho coberturas internacionales para el citado periódico, para Excélsior y Excélsior TV, como las visitas de los papas Juan Pablo II y Francisco a Cuba.
Actualmente es Subdirectora Editorial en Excélsior y tiene una columna los domingos llamada “Mensaje Directo”. Colabora también en la Barra de Opinión de TVAzteca.
Ha sido galardonada con el Premio Nacional Juvenil de Periodismo en 1992 en el género Entrevista; con la Presea Paulo VI, en 1996, que otorga el Episcopado Mexicano por la cobertura religiosa; y el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México por su programa de Entre Mujeres La Entrevista, de Excélsior TV, con Jessica Pacheco y Yazmín Jalil.