Antonio Banderas y sus secretos de seducción


 El sentido del humor es una de las técnicas que nunca le fallan

“Creo que Madonna una vez me empezó a tirar los tejos cuando vino a Madrid, pero como yo no hablaba inglés en aquella época, sólo le escuchaba ‘guashu, guashu, guashu’, y yo le decía ‘gracias, yeah, yeah’. Debió pensar: ‘qué bien éste me está diciendo que sí a todo’. Ahora somos amigos”.

 

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Su personalidad andaluza, explosiva, alegre y sin tapujos contrasta con los momentos de reflexión que tiene mientras habla de temas que le recuerdan algún episodio nostálgico de su vida.

Una dualidad que lo lleva a pronunciar frases con el acento español que se antoja imitar, casi a gritos, pero que se transforma en un susurro cuando se refiere a la parte más íntima de José Antonio Domínguez Bandera, un malagueño que gracias al caminar de una mujer se convirtió en estrella hollywoodense bajo el nombre de Antonio Banderas.

Él es, también, el alma que inspira a los creativos de la empresa española de moda y fragancias Puig, para crear aromas que reflejen sus gustos. Ya son más de 40 en el portafolio, de las cuales hay nueve fragancias disponibles en México, incluida la más reciente: Queen of Seduction.

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En una larga visita que el actor y productor realizó a nuestro país, tuvimos la oportunidad de convivir con él en una mañana por demás inspiradora, durante la cual realizó la presentación de esta fragancia, dedicada a las mujeres fuertes, elegantes y seductoras. Y sobre este tema giró nuestra plática… las mujeres, y no sólo en un concepto general, también de las que lo han acompañado en su vida.

 

Te expresas a través de la actuación, la fotografía y ahora lo haces con una línea de moda. ¿Cuándo comenzó esa necesidad de sacar tu interior a través de diversas formas creativas?
Desde siempre, yo hago música y eso nadie lo sabe. Escribo música para bandas y se toca en la calle durante la Semana Santa, en Málaga. Escribo piano y todos los instrumentos, hago poemas también , quiero publicar un libro con ellos.

 

Sobre la música sabíamos, ¿llevas mucho tiempo escribiendo?
En piano lo toco desde hace mucho tiempo y la poesía, sí, lo hago desde hace tiempo. La primera vez que publiqué fue junto con un libro que editamos con fotografías de una exposición que hicimos. Cada 23 fotografías de la colección tenía un poema.
Me gustan muchas cosas porque sé que me voy a morir. Eso es muy andaluz y yo lo soy, los andaluces tenemos la certeza de la muerte delante, eso es lo que hace que seamos tan alegres, hay que exprimir cada momento del día, y no me da tiempo de hacer todas las cosas que quiero. Algunos pensarán que no es así la vida y que hay que concentrarse en algo y ya está, pero yo soy muy impaciente y toco muchos territorios. Y es que tengo ya 55 años, ¡voy para 60!

 

Has mencionado que no te gustan las mujeres que pierden su feminidad. ¿Cuáles son los factores que hacen a alguien femenina?
Llevo tratando de deshojar esa margarita desde que nací, porque es muy difícil de describir. Porque tiene que ver incluso por las razones que yo me enamoro de una mujer y no de otra, y no lo sé. Es un misterio maravilloso. Pero hay cosas más específicas que no ahondan en el mundo del romanticismo.
Por ejemplo, en algunos momentos he dicho que me encantaría un mundo que estuviera gobernado por mujeres, pero cuando hablo de eso no quiero a Margaret Tatcher, porque probablemente víctima de una época –y no me estoy metiendo con ella- pero quizá tuvo que travestirse y ser más hombre que los hombres porque si no, nadie la iba a dejar que subiera. Por lo tanto se tuvo que colocar unos pantalones bien duros y demostrarles que ella se podía meter a las Malvinas, que podía llevarse una huelga contra los mineros a tope.

 

Claro, te refieres a una mujer haciendo el rol de un hombre, lo que generalmente han tenido que hacer para sobresalir en muchos ámbitos.
Exacto, yo quiero a una mujer que sea mujer. Y hay algo muy importante, estamos viviendo en un mundo increíblemente conflictivo, además a niveles impresionantes, lo vemos todos los días en YouTube, y nuestra mente tiene que sortear tanta violencia que cuando yo digo de la mujer me refiero a un concepto fundamental en el soporte de todas las familias: la madre. La creadora de vida, las madres tienen mucho más cuidado con la violencia. A esa mujer me refiero cuando digo lo de la feminidad, sacándolo del territorio de la relación hombre-mujer, a esa mujer femenina, no a la que trata o se ve obligada por las circunstancias a tener que ocupar un rol que no está hecho para ella.

 

Y en un plano de aspecto e imagen, ¿qué te gusta?
Me gustan las mujeres con tacones grandes, ha habido una revolución en Hollywood, desde el año pasado usan flats, pero el tacón me gusta, es algo súper sexy y que no puedo evitar. Está más allá de mí. Yo hice la película Los Zancos, ahí valoré más el caminar de la mujer. Pero me gustan más las caricias, estoy enamorado de las bocas, me gustan los dientes, esas sonrisas amplias; me gusta la sensibilidad, que se dan más permiso para cosas que los hombres no nos damos, como para llorar sin ningún problema, nosotros tenemos como una prohibición intrínseca, de no sacar las cosas.

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¿Cómo ves a la mujer mexicana?
La mujer mexicana es una mujer fuerte, más tirada hacia delante. Aunque el mito de Carmen, es un mito muy español, la mexicana y andaluza tienen algo que ver con ser así, manejan mucho al hombre, saben cómo hacerlo. Por ejemplo, a mi amiga Salma (Hayek) la quiero mucho porque empezamos prácticamente juntos y la vi luchar mucho y lucha bien. Se faja con la vida y consigue cosas, y le ha ido muy bien. Me alegro por ella porque, además, François (Pinault)es un buen hombre, es un buen tipo… ¡aparte de ser multimillonario!

 

Has asegurado que el humor es tu arma de seducción, ¿para que una mujer te enamore necesita lo mismo?
Sí, aunque yo he tenido muchas Mataharis, mujeres que no eran simpáticas, eran duras, pero me encantaban. Tenían un punto serio, caprichoso.

 

¿Qué te cuesten trabajo?
Sí, al final me han costado mucho trabajo, algunas no las he conseguido, claro algunas en el camino.

 

Con el paso del tiempo y diversas relaciones, ¿ya puedes decir a quién has amado más en tu vida?
Ha habido mujeres muy importantes, vos lo sabéis, y a las que sigo queriendo mucho a pesar de estar en una situación diferente. Melanie (Griffith) ha sido una mujer importante y lo sigue siendo. Ahora nos hemos visto en Los Ángeles estos días, compartimos hijos, no solamente mi hija biológica, también mis hijastro e hijastra, los hemos criado juntos; Dakota (Johnson) tenían cuatro años, era una niña chiquitita que llevaba en mis brazos todo el tiempo y Alexander también lo quiero mucho. Yo hablo con ella dos veces por semana, estamos compartiendo historias. Ella ha sido una mujer muy, muy, muy importante en mi vida. Fueron muchos años y no lo puedo negar ni lo puedo eludir porque sería ridículo.

 

Pero se terminó.
El final de nuestra relación lo hemos hecho muy elegantemente, creo que como pareja ha habido una cierta dignidad en todo este asunto.

 

En general te rodeas de mujeres fuertes.
Han habido dos mujeres con las que he trabajado y son fuertísimas, Madonna y Angelina Jolie. Llevan la contra, muy enfrentadas a su tiempo, a su mundo, insatisfechas con las cosas y muy mordaces, muy inteligentes. Probablemente víctimas de su propia inteligencia, porque no aceptan las cosas. No les gusta y te lo dicen y a veces en una mujer eso puede ser peligroso. Bueno, en un hombre también.

 

Las mujeres han sido determinantes, finalmente gracias a una estás aquí.
Una noche estaba en la cafetería de María Guerrero, en Madrid, ahí es donde se reúnen los actores, yo iba aunque no tenía ni un duro, pero había un camarero amigo mío que me daba de comer gratis: un sándwich de jamón y queso y una cerveza. Yo ya estaba desesperado y salí pensando que sería la última noche que iba, porque ya llevaba un año de sufrimiento en Madrid, se acababa y de regreso a Málaga a dar clases a los niños en la escuela de arte dramático, que es lo que hacía. Al salir de ahí me crucé con una mujer -siempre se cruza uno con una mujer-, bajaba las escaleras, era Alicia Moreno, muy guapa. Llegué hasta arriba y sabía que era la directora del Centro Dramático Nacional, y me regresé. La vi en el mostrador, me dirigí a ella y le pregunté, qué hay que hacer para trabajar en el Centro Dramático Nacional, se quedó sorprendida y me pidió un número telefónico.
Yo no tenía, pero le dije que la amiga de una amiga sí, lo tomó en una servilleta y me marché. Hice maletas y esa misma mañana esta amiga del teléfono me dijo que me habían llamado para una prueba. Me bajé con un libro de Paco Nieva, y fui leyendo para acarar la voz. Entré al teatro y estaban Luis Pascual y Núria Espert, hice la prueba y pasó una serie de visicitudes porque en mi país hubo un golpe de estado –que me agarró viendo la obra de Manuel Azaña que se llamaba La Velada en Benicarló. El caso es que si yo no me vuelvo esa noche al final de esa escalera, nosotros no estaríamos aquí.

 

¿Has imaginado cómo sería tu vida?
A lo mejor yo hubiera terminado en Málaga y quizá hubiera sido muy feliz dando clases de teatro y haciendo mis obritas de vez en cuando, pero no. Me volví viendo a esa chica caminar.

 

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Jessica Pacheco

About Jessica Pacheco

Jess Pacheco

Se define como periodista bonvivant, pues desde hace 17 años está dedicada a la búsqueda de las tendencias en ámbitos como moda, diseño, belleza, gastronomía, turismo y la escena de la alta sociedad mexicana.
Fue editora en jefe de la firma Club en el Periódico Reforma, así como de la sección Estilos en el Periódico El Universal. Los temas netamente femeninos aparecieron en su radar tras dirigir la revista Mujer Ejecutiva.
Actualmente es editora en jefe de los suplementos RSVP y Pleasures del Periódico Excélsior, de Grupo Imagen Multimedia, empresa en la que también desarrolló los proyectos televisivos RSVP y Weekend como jefa de información y conductora titular.
Obtuvo el Premio Nacional de Periodismo 2015 gracias a la co-conducción del programa Entre Mujeres La Entrevista, de Excélsior TV, al lado de Fabiola Guarneros y Yazmín Jalil.
Difícilmente la verás en la cocina o el gimnasio, prefiere las tardes con un buen café o una copa de vino.